• Alejandra Orozco

El Zoomat, una reserva llena de sorpresas

Uno de los sitios emblemáticos en Chiapas es su zoológico, que se distingue de otros en toda Latinoamérica porque solo exhibe animales endémicos, y se encuentra dentro de una reserva natural en la que prácticamente no se hicieron cambios a su ecosistema, y es lo más parecido a la vida libre.



El zoológico Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT) fue nombrado por un hombre que dedicó su vida al cuidado y conservación de especies en Chiapas, se le considera el primer conservacionista mexicano, fue reconocido a nivel nacional e internacional y al menos 15 especies de flora y fauna se nombraron en su honor, también dirigió el Instituto de Historia Natural.


Además, el sitio destaca por su labor para reproducir especies en peligro de extinción, como el quetzal o el jaguar, en este espacio de exhibición se pueden encontrar en promedio 800 animales que pertenecen a unas 250 especies, desde anfibios hasta aves, mamíferos, insectos y reptiles de la región.


Son 140 hectáreas en el corazón de la reserva El Zapotal, en un recorrido de dos horas y media en el que se puede -además de apreciar especies-, descansar, tomar algún refrigerio, visitar museos y mesas interactivas, además de que te puedes topar con algunos animales que deambulan de manera libre, como venados o guaqueques, así como los monos que se la pasan aullando de árbol en árbol sobre los visitantes; el acceso general cuesta 35 pesos, los lunes no se abre.



Hay muchas celebraciones especiales de las que los visitantes pueden ser parte, por ejemplo recientemente conmemoraron el día del jaguar, en el que se realizaron pláticas y un acercamiento especial a este animal que es quizá la joya de la corona; no por nada se ubica hasta el final del recorrido, y hace que toda la travesía valga la pena.


Pedro Aguilar Aragón, el curador general de exhibición de este espacio, señaló que hay animales de mucho tiempo en el recinto, como guacamayas que alcanzan hasta los 70 años, un quetzal hembra que ha sido progenitora de varios especímenes, los monos araña, grupo que llegó desde que el zoológico se ubicaba en el parque Madero, los jaguares que en la naturaleza no viven más de 15 años porque pierden fuerza, habilidad para cazar o piezas dentales, mientras que los del Zoomat han vivido hasta 21 años, algunas tortugas que son legendarias.


"Como pasa con las familias, los animales mayores los mantenemos en su recinto lo más que podemos mientras ellos estén adaptados a vivir ahí, o sea que tengan las condiciones de salud para poder vivir en espacios amplios, y en el momento en que no, ya nosotros buscamos un espacio que sea adecuado, dependiendo de la dolencia que padezca el animal con la longevidad", mencionó.


Por ejemplo, actualmente tienen un zopilote rey que ya pasa los 40 años y presenta cataratas, por lo que es riesgoso riesgoso mantenerlo en exhibición por si se lastima, en este caso se remueve a un espacio más contenido para que no corra riesgo.


También tienen un coyote cercano a cumplir su ciclo de vida, tiene 12 años pero esta especie no pasa de los 15, sin embargo mientras siga viviendo en su recinto y le brinden los cuidados adecuados, se podría retirar, pero no se va a sentir tan bien.


"La longevidad en la naturaleza es mientras tienen las capacidades para sobrevivir al 100 por ciento, una lesión tan ligera como un torzón de mano, la caída de una pieza dentaria, eso limitaría mucho al conseguir el alimento y al no conseguir lo necesario obviamente que fallecen, por eso estamos pendientes de su alimentación diaria y problemas de salud, para alcanzar una expectativa mucho mayor a la vida silvestre”, mencionó.


En este zoológico por ejemplo, hubo un águila arpía que llegó ya de edad adulta, sin embargo vivió 40 años en el Zoomat, por lo que no se sabe qué edad llegó a alcanzar, muestra de que este es uno de los espacios favoritos de la fauna local, así como de visitantes de fuera y del mismo estado, una opción increíble para visitar esta Semana Santa.

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